Aún no, pero ya es seguro. Bueno, falta la segunda confirmación, que básicamente será cuando pague el cursillo al que me voy a apuntar.
Cuántas cosas, cuántos días sin escribir, días de desorden y caos, de inseguridades y miedos, días oscuros, al fin y al cabo, pero días contados. Antes fue todo luz, luz fueron las vacaciones. Así que empezaré por las vacaciones.
El viernes antes de empezar las vacaciones, mi último día de trabajo y de clases de alemán, aún no sabía qué haría en las vacaciones. Estaba cansada, agobiada, estresada, irritada por la ciudad y luchando contra la monotonía a base de buscarme un futuro lejano esperanzador. Irme a Alemania era la idea que tenía en la cabeza, por eso me apunté al curso de alemán. Mis padres, conscientes de mi cansancio físico y emocional por este último año loco que acaba de pasar, me ayudaron a buscar algo que hacer en vacaciones, y el viernes por la noche encontramos/aron un viaje perfecto para la ocasión: Tenerife, dos personas, a media pensión, bien de precio, casi todo incluido. Luego cuando llegamos, además, vimos que se podía alquilar un coche por 20€ al día y a dar vueltas que nos fuimos.
Sobran los detalles de la libertad, la felicidad, la serenidad de los paisajes y del clima, la abundancia de la vegetación y el tiempo, tanto tiempo, sin obligaciones. Podía parar cada vez que quería a hacer una foto, volver camino atrás porque has visto un detalle curioso y no te has fijado bien en qué era, podía… tocar el cielo, el mar, el sol, la arena negra tan caliente por el sol incluso cuando sólo hay resol. Y tantísimas otras cosas que bien merecerían ser contadas en otro post.
Y cuando volvimos, otra vez la ciudad, otra vez el trabajo (una transcripción demasiado larga de una artista con un revoltillo importante de ideas en la cabeza), otra vez a intentar aprovechar el tiempo y que se te pierda entre las manos, así que otra vez a buscar salida. Esta vez fue pasar el fin de semana, los dos siguientes, en una torre con piscina en una urbanización alejada del ruido y de la vida como yo la conozco, en la ciudad.
Y a la vuelta, de nuevo al trabajo, a seguir sin encontrar (ni buscar demasiado por deficiencias lingüísticas y anímicas) ningún tipo de trabajo en Alemania. Tampoco conseguí rellenar más de dos de los eternos cuestionarios de las empresas grandes que buscan reducir al máximo el tiempo dedicado a reclutar a nuevos trabajadores y te lo preguntan todo con casillas a veces imposibles de rellenar, para que, después de haber dicho todo lo que tienes en el currículum y unas cuantas cosas más, te dejen adjuntar el currículum, la carta de motivación, los certificados importantes escaneados (!!!!) y las referencias de tus antiguos trabajos (!!!!). Con lo que además de perdida en las preguntas me veía perdida en la lucha por el puesto perfecto (o el que no lo sea, que no se me caen los anillos y menos si no los llevo puestos, así que a lo que toque).
Así que, tras todo eso, decidí que aquel curso del que me habían hablado mis padres antes de las vacaciones, justo cuando más cansada estaba, haciendo alemán por la tarde y agobiadísima, que en aquel momento había parecido una grandiosa mala idea, después de las vacaciones empezó a adquirir notoriedad en mis pensamientos.
El curso se llama “Entrenamiento de comunicación para la vida laboral”:
Curso intensivo de una semana con 40 clases de 45 minutos.
Profesionales interesados procedentes de los ramos de la economía, los servicios, la administración y dirección, que:
- necesiten hablar y escribir alemán diariamente en el trabajo
- o que quieran trabajar en Alemania
Aprenderá
- a expresarse en alemán de manera correcta y adecuada en situaciones cotidianas del trabajo
- a presentar su compañía y también sus productos y servicios
- a emplear técnicas de moderación en reuniones y negociaciones
- a escribir solicitudes de empleo y a mantener entrevistas de trabajo con éxito
- Aprenderá formas de trabajo, procesos empresariales, diferencias del ámbito cultural, así como modos de comportamiento en Alemania.
Las clases se imparten exclusivamente en alemán. Se concederá prioridad sobre todo al dominio del idioma en situaciones de comunicación de la práctica empresarial.
Requisito: nivel B1 (terminado)
Lugar del curso:
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Berlín
Así que me voy, me voy el 12 de octubre y tengo ya el billete comprado. Aún me quedan cosas que hacer aquí, antes de irme, un montón, pero me iré seguro. Tengo ya la confirmación del curso.
Y, bueno, os iba a poner aquí la lista de cosas, sobre todo cuestiones burocráticas, a resolver, pero esa lista ya me la escribiré en otro lado, que usar el post como lista de compra…
Y bueno, después del curso, obviamente, no vuelvo. No he cambiado mi estancia-paso a la madurez de ya veremos cuánto me quedo por una semanita con cuarenta clases de 45 minutos, no. Luego a buscar una ciudad que me llame y un trabajo en el que me acepten y me paguen digno, y luego a buscarme o crearme una vida allá.
Ooooh, yeah…!
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