Borrón y cuenta nueva

14 Julio, 2008

Éste es el plan

Archivado en: Reflexiones sobre mi vida — bringontomorrow @ 11:58 am

Estoy en estos tiempos cursando un intensivo de alemán de 4 a 8 de la tarde, de lunes a viernes durante cuatro semanas (llevo dos), para soltarme un poquillo en el idioma antes de dar el gran paso. Tras la prueba de nivel, en la que me preguntaban a qué curso quería ir y yo no contesté, me pusieron en cuarto.

El gran paso es irme a vivir a Alemania, entre 6 meses y un año, a perder el miedo al idioma. A emanciparme de forma económicamente independiente. A extirpar el trauma de mi triste experiencia aprendiendo alemán, aunque haya visto ahora que igual sabía más de lo que creía (por un lado, por el otro pez total); es decir, para aprender alemán ya de una vez por todas y poder ponerme con otros idiomas más agradecidos, menos árduos y quizás más sonoros y melosos…

Para dar el paso, mi plan A es buscar trabajo en Alemania desde Barcelona. Trabajo de tipo recepcionista, profesora de español, inglés o catalán, secretaria multilingüe o cosas de este estilo, que me den tanto experiencia profesional como posibilidad de usar otras lenguas y no acabar tarada perdida en un mundo germano aún un poco lejos de mi alcance, lingüísticamente hablando. Una vez contratada o apalabrada, ir a vivir a la zona que toque para poder ir bien al trabajo.

El plan A mola mazo, pero tras poco de dar vueltas por internet y sin aún tener hecho mi currículum en alemán parece poco factible. Así que tramé también un plan B.

El plan B consiste en escoger una zona, vetar con poca convicción aquellos lugares en los que no te acabas de ver, informarse un poco sobre geografía y meteorología, sobre la situación social y las posibilidades de conseguir trabajo y plantarse allá, abierto de mente y brazos, de piernas no, y con un buen tocho de currículums impresos en alemán e inglés, alguno en español, quizás alguno en catalán, y algunos ejemplos tipo de cartas de motivación o como se llamen para diferentes posiciones y generales. Con esta opción veo que tendré que conseguir un portátil.

Cronológicamente, si no he conseguido trabajo para septiembre me iré para allá con mis ahorros y una maleta, a ver qué se puede hacer.

Y bueno, éste es el plan.

Si alguien tiene alguno mejor, sugerencias u otros comentarios, si los dejais aquí y no os hago caso podréis decir: “ya te lo advertí”.

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…actualizar el blog…

Archivado en: Reflexiones sobre mi vida — bringontomorrow @ 11:36 am

El 18 de octubre de hace ya unos tres años publiqué un texto que empezaba así:

Una de las muchas cosas que se me olvidan de hacer últimamente es actualizar el blog. Otras son ir a clase, enviar e-mails, llamar a gente, hacer los deberes, comer, preparar la clase que empiezo mañana… de todo un poco.

Mi vida reflexiva es un ciclo completo que se repite veces, veces y más veces. Creatividad, luego indiferencia. Curiosidad por unas cosas primero, ganas de hacer otras luego. Períodos de productividad importante y otros de quedar sin ánimo ni entusiasmo ni ganas ni curiosidad siquiera. Y estoy ahí, esperando que me vuelva la ilusión (que está al caer) y viendo en qué periodo estoy otra vez gracias al blog. El blog es un indicio del entusiasmo por venir, mientras que el hecho de olvidarme de llamar o escribir a los amigos por un lado, y tiempo atrás de los deberes y preparar clases, ahora de los deberes y responsabilidades laborales, es un claro indicador de la emoción contraria, del ciclo indiferente y cansado. Y es completamente cíclico y tiende a cogerse a viajes, libertad y el haber finalizado un período tan productivo como el que acabo de pasar. Todo apunta a que llegará de nuevo esa emoción.

Y la verdad es que me gusta: salir de algún pozo, subir hasta media montaña corriendo, llegar allá jadeando y alegrarme de dónde he llegado, disfrutar el paisaje. Luego, poco a poco va pasando la emoción y empiezo a descender lentamente. Vuelvo a bajar al pozo, a veces más abajo, otras menos, y luego vuelvo a subir corriendo. Quiero pensar que, dada la experiencia y el entrenamiento, ni que sea esporádico, voy subiendo cada vez más arriba. Cuando me canso y dejo de correr siempre creo que estoy en la cima, pero luego voy viendo más y más lejos, allá entre las nubes, dónde acaban las montañas. Siempre había querido subir hasta la cima, pero ahora estoy en el paso entre la indiferencia del bajar y la emoción de una escalada pronta: Alemania. Otro viaje. Una vez más, allá voy.

Aunque obviamente no todo son flors i violes, qué se le va a hacer. Las huidas, o las salidas, o sea cual fuere la intención que lleva a marcharse y buscar(se) en otro sitio, tienen (casi) siempre sus pros y sus contras. A veces lo que dejas son cosas tan sólidas y constantes que nada puede pasar por unos meses de ausencia. Otras, aunque sean sólidas, requieren más presencia, más contacto, más cosas. Y esta es mi vez primera en dejar algo así no atrás, sino por una carretera paralela y lejana que se va cruzando cada x tiempo aunque mientras no se crucen cada una sigue con sus curvas, sus baches, las barandillas de seguridad, etc. Estoy hoy muy alegórica.

La verdad es que sigo pensando en los pros y los contras y sigo viendo claro que me voy y que me irá bien para muchas cosas, y aunque una parte de mí siga pensando que va a ser doloroso, la otra empieza ya a sentir el cosquilleo emocionante en la barriga y las ganas.

Y me gusta tanto como me impacta que el final de aquél post fuera éste que sigue, también perfecto para cerrar la reflexión de hoy.

Necesito tiempo para adaptarme al tiempo, necesito aire para cambiar de aires, necesito paciencia para ir con buen pie y mejor letra. Y de momento lo tengo todo, pinta bien. Cuesta, pero llevo buena fe, buena brújula y voluntad. Y ya ni siquiera me aterroriza (que parece que no pero es todo un qué).

Nota de la autora: me he dedicado a repetirlo tanto como he podido para convencerme de que lo quiero y de que debo hacerlo, de que no hay mejor opción; para que estéis vosotros también convencidos y para que vuestro convencimiento me ayude empujándome más; para que mi orgullo no me deje echarme atrás en esta decisión. Pocos no sabréis de qué hablo: me voy a Alemania y éste es el plan.

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