Ya soy mayor. Aún no del todo, pero desde luego he dado mis primeros pasitos en el mundo de la madurez, de los adultos, de trabajar, de ser responsable de tantas más cosas que hace apenas un añito…
Los últimos meses han sido de los más productivos de mi vida – aquí viene el resumen de mis últimos meses:
A finales de verano empecé a tramar planes para bien y para mal, hipótesis y más hipótesis que se perdieron sin más en el camino. En septiembre me evalué de las últimas asignaturas de la carrera e hice un cursillo de más por si el recuento de créditos no acababa de salir bien. Aprobé todas las asignaturas y decidí tomarme un merecido descanso, hasta enero, para decidir qué hacer con mi vida, ya que una de las pocas cosas que tenía claras era que no quería trabajar de lo que había estudiado. Así que me fui a dar una vueltecilla por Alemania, a visitar a unos amigos fiesteros y reflexivos que me dieron muchas ideas en concreto y en general, pero que no me convencieron de nada. Me quedé con mis dudas existenciales.
Pero las dudas han estado estancadas por mi cerebro desde entonces. Justo cuando volví pensé que tener algunas horas ocupadas en lugar de vacaciones totales no me haría ningún mal y que trabajar un poco incluso me podría hacer algún bien, tanto económico como de saber qué no me gusta o qué sí me gusta. Así que envié mi currículum a un trabajo de 5 horas al día y me cogieron, el mismo día (el 6 de noviembre) que me llamaron de otro sitio para dar clases. Llamé a la responsable para decirle que no, que no me apetecía, que no podía, que no, vamos, y, bueno… le dije que sí. Así que de un día para otro se me acabaron las vacaciones.
También fue entonces cuando empecé a tomar clases de conducir antes de empezar la jornada laboral, cada mañana, y empecé el brutal CAP, cada sábado de 9 a 13.30, además de juntarse luego con el período de prácticas y la redacción de la memoria.
Y ahora, que por fin he dejado de dar clases, sin decidirlo del todo tampoco, me he apuntado a otras clases, esta vez cuatro horas cada tarde, de lunes a viernes.
Y vaya cambio tan brutal, del perreo de la terraza del bar y estudiar antes del examen, a tener cosas que hacer constantemente, mañanas tempranas y tardes cansinas, noches cansadas, fines de semana de un día y medio. Tantos cambios en tan poco tiempo.
Este blog debe servirme para recuperar lo que tuve y me gustó, para volver a plantearme las cosas desde la distancia de la escritura, para ver mi propia evolución y redireccionar lo que crea conveniente. Y lo más importante: afrontar lo que se me viene encima.
Mi próximo reto: irme a Alemania a vivir, trabajar, pasar frío, aprender a hablar alemán ya de una vez por todas, emanciparme lejos como primer paso hacia emanciparme cerca y hacer el viaje iniciático de la madurez.
Prepárate destino, que allá voy, y ardo por luchar con uñas y machetes para llevarte donde yo quiero.
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Helen,
saps què penso de tot aquest viatge que alguns hem començat d’ençà que vam acabar la carrera. No hi ha res millor que ser lluny i de vegades sol com per conèixer-nos millor que mai.
Endavant amb l’aventura alemana, estic segura que implicarà moltes més coses bones que dolentes, i que serà un viatge amb tornada però que haurà canviat coses per sempre.
Un petó,
Mamen
Comment por Mamen — 2 Julio, 2008 @ 11:50 am |